Proyecto Djehuty

Contexto geográfico

Colosos de Memnon

Templo de Amenhotep III

La zona donde reposaba el templo de Amenhotep III se denomina Kom el-Hetan, unos cientos de metros al norte de Medinet Habu y casi directamente enfrente del templo de Luxor al otro lado del río Nilo. En su día parece haber sido uno de los templos funerarios más grandes de la zona de Tebas occidental, aunque desafortunadamente, nada de sus estructuras permanece hoy en día en su lugar, salvo los dos inmensos ejemplos estatuarios que guardaban el acceso al templo funerario, conocidos como los "Colosos de Memnon".

Estas figuras de Amenhotep III flanqueado a sus lados por su madre y su esposa Tiyi yacían a la puerta del templo, y alcanzan una altura de 18 m. El material de la estatua del norte, debido a un terremoto en el año 27 a.C., sufrió algunos problemas y sonaba al amanecer, de ahí que algunos viajeros griegos lo comparasen al hijo de la Aurora, Memnon, aunque unas reparaciones realizadas por orden del emperador romano Septimio Severo terminaron con este sonido para siempre.

Colosos de Memnon Colosos de Memnon.

Tras estas estatuas gigantes, tal y como ha sido sugerido por la Dra. Betsy Bryan (Johns Hopkins University, Baltimore), se habría desarrollado uno de los programas esculturales más importantes de la historia de la arquitectura egipcia. También se habría construido una larga avenida procesional similar a la que el propio Amenhotep III construyó para el templo de Luxor. Hoy en día aún queda en pie una de las dos estelas en cuarcita que estarían erigidas en la entrada al primer patio. También quedan aún in situ algunas de las bases de las columnas del patio solar, junto con restos de grandes estatuas del rey que un día formaron parte del templo. En las bases de estos colosos estatuarios podemos reconocer algunas listas de nombres de lugares extranjeros, algunos incluso de la zona del Egeo. La localización del templo parece haber sido elegida con especial interés, ya que su situación en una zona plana y cercana al río haría que con la inundación el templo quedase expuesto sólo parcialmente, mientras que la zona de los pilonos principales y los alrededores quedarían rodeados de agua, simbolizando esa colina primigenia que todo templo representa en su propia disposición.