Proyecto Djehuty

Contexto geográfico

Abd el-Qurna

Las popularmente conocidas como "Tumbas de los Nobles" deben su nombre a la posición social de sus ocupantes, que eran los personajes más eminentes del área tebana. Las tumbas están excavadas en las laderas de la montaña, en una zona bastante amplia que se extiende entre el Valle de los Reyes y el Valle de las Reinas. Dicha área, que constituye un extraordinario complejo con más de 500 tumbas, comprende las necrópolis de Dra Abu el-Naga, el Khokha, Assasif, Deir el-Bahari, Sheikh Abd el-Qurna, Qurnet Murai y Deir el-Medineh.

Abd el-Qurna Abd el-Qurna.

El prototipo de la tumba tebana de la dinastía XVIII tiene una planta en forma de T invertida y está constituida por las siguientes áreas:

  • PATIO EXTERIOR: generalmente excavado en forma de terraza, constaba de una elaborada fachada con cornisa cóncava y friso de conos funerarios, provisto con los títulos y el nombre del dueño de la tumba, y que resaltaba como una franja roja del resto de la fachada, pintada en blanco. Los muros que delimitan el patio a modo de barandal, estaban rematados por lo general con un coronamiento redondeado. En época Ramésida la entrada al patio, que era porticado, estaba constituido por un par de pilonos mientras que un alto muro lo cerraba e impedía ver la fachada. El patio cumplía una importante función durante las ceremonias funerarias y en las fiestas de difuntos.
  • VESTÍBULO: sala transversal, decorada generalmente con estela y falsa puerta en los lados menores. En época Ramésida las estelas se encuentran instaladas en la fachada, llegando a prescindirse de las puertas falsas.
  • CORREDOR Y CAPILLA: sala longitudinal dispuesta a lo largo del eje de la tumba y perpendicular al vestíbulo, rematada por sala menor con un nicho que alberga la estatua del difunto. En época Ramésida aparecen aisladamente estatuas de divinidades en las capillas funerarias.
  • CÁMARA FUNERARIA: consistían en una sala sencilla, carente de decoración y provista con cuatro nichos pequeños para alojar los llamados "ladrillos mágicos". Un pozo vertical daba acceso al nivel del inframundo. En época Ramésida se popularizó el llamado sloping passage o corredor con pendiente y varios recodos que conducía a las profundidades.

La decoración

La explicación más simple sobre la decoración de una tumba es que ésta aseguraba la continuación de la existencia del material representado. Así por ejemplo, las representaciones de los rituales de ofrenda sobre las paredes garantizaría, por medio de la magia, la ejecución de dichos rituales en caso de que el culto funerario cesara. La magia es un elemento fundamental ya que las representaciones y estatuas del dueño de la tumba, si poseían este poder mágico, bien podían actuar como hogar para el espíritu del difunto una vez que éste abandonara el cuerpo físico, con lo cual el individuo conservaba su existencia como una realidad intangible.

Las llamadas "escenas de vida cotidiana", que decoran profusamente las paredes de estas tumbas, representan tareas agrícolas y artesanales, escenas de ocio como la caza, danza o juegos, etc.. Muchas de las imágenes reflejan actividades relacionadas con las ocupaciones del difunto durante su vida terrenal. Sin embargo no se debe interpretar que estas escenas están ahí como mero reflejo de las costumbres de la vida en esta época. Muy por el contrario, cada una de estas representaciones son parte de la personalidad del dueño de la tumba que pretende ser proyectada al otro mundo.

La decoración de las tumbas de la dinastía XVIII suele seguir un patrón basado en la ubicación preferente de determinados temas:

  • El vestíbulo suele estar decorado con "escenas de vida cotidiana", destacando particularmente las escenas de la Festividad del Valle, el difunto realizando ofrendas y el banquete con invitados. Las escenas relacionadas con las actividades profesionales subrayan la posición del dueño de la tumba, mientras que las de género agrícola aseguran al muerto el suministro de provisiones en el Más Allá. La imagen del difunto ante su rey es típicamente representada en la pared opuesta a la entrada y junto al pasaje que da acceso al corredor. En los lados menores de la sala se disponen la estela y la falsa puerta, una frente a la otra. La estela con sus textos autobiográficos asume la función de presentar a la persona y representar al dueño de la tumba ante la posteridad mundanal. La falsa puerta sirve como punto de transición entre el plano terrenal y el plano supranatural del Más Allá: a través de ella, los familiares establecen contacto con el difuntoy le entregan las ofrendas.
  • En el corredor se subraya, sobre todo, el paso al Más Allá. Generalmente, en la pared sur se localizan las representaciones del cortejo fúnebre y la peregrinación a Abidos, así como el ritual de la "apertura de la boca". Las múltiple escenas aisladas y las representaciones de efecto más bien estático nada tienen que ver con las composiciones mucho más vívidas del vestíbulo.
  • La capilla cumplía la función de centro de culto del difunto. La decoración, aunque variada, suele incluir escenas de ofrendas y listas. En el nicho se alojaban las estatuas del dueño de la tumba y de su esposa, que como forma corpórea del difunto recibía en este lugar las ofrendas.
Abd el-Qurna Abd el-Qurna.

En la actualidad...

Muchas de estas tumbas aparecen integradas en las viviendas modernas de los nativos del lugar que las utilizan como establos o bodegas. Este fenómeno no es reciente, pero hoy en día se ha convertido en un grave problema ya que el incremento del número de casas y la ausencia de una red de alcantarillado para las aguas residuales, que son absorbidas por la piedra caliza de la montaña tebana, aceleran el deterioro de las pinturas que decoran las tumbas.