![]() ![]() |

| 16/2/2008 |
||||||
El año pasado descubrimos a
casi un metro por debajo del suelo del patio de Djehuty, en la famosa
“cata”, un ataúd intacto del Reino Medio. La madera
era de buena calidad pero no estaba inscrito, ni decorado. Dentro yacía
una mujer de edad avanzada, adornada tan sólo con un pequeño
collar de fayenza. Como era el 14 de febrero, la apodamos “Valentina”.
Este año, al comienzo de la campaña, sacamos a la luz
un segundo ataúd del Reino Medio, pero éste en bastante
mal estado, pues sólo se conservaba la mitad inferior del hombre
que en su día fue su propietario. Así, confirmábamos
que, aproximadamente a metro y medio por debajo del suelo de Djehuty
(ca. 1480 a. C.), teníamos el suelo del Reino Medio (ca. 2000
a. C.). |
||||||
|
||||||
En el suelo del Reino Medio, percibimos
una oquedad en la roca y la curiosidad nos empujó a seguir excavando
más abajo. Al poco tiempo nos dimos cuenta que estábamos
excavando un estrecho pasillo descendente tallado en la roca. Cuando
ya nos metíamos debajo del muro este del patio de Djehuty, descubrimos
un grupo de cinco cerámicas intactas del Reino Medio que parecían
señalar la entrada a una tumba. Estábamos a dos metros
por debajo del nivel de “Valentina” y su compañero. |
||||||
|
||||||
Seguimos excavando en la dirección
del pasillo, pero llegó un momento que si continuábamos
descalzaríamos el muro de adobe, por lo que decidimos detenernos.
Subimos al nivel de “Valentina” y su compañero y
ampliamos el área de excavación para ver por dónde
iba la roca madre (“gebel”). Al poco tiempo descubrimos
una oquedad en la roca algo sospechosa, por lo que concentramos aquí
todos nuestros esfuerzos. Después de unos momentos de expectación,
pudimos ver dentro dos tablones de madera pintada de rojo intenso. Se
veían en tan buen estado que parecía mentira que fueran
antiguos. Pero al retirar un poco de tierra de delante, salieron a la
luz unos maravillosos signos jeroglíficos pintados en vivos colores
sobre fondo blanco. ¡Mabruk! Habíamos descubierto un ataúd
decorado, y por el estilo de los signos parecía del Reino Medio.
Nos abrazamos todos y cruzamos los dedos para que estuviera entero y
en buen estado. Era el 2 de febrero, ese día hacía exactamente
siete años que abrimos oficialmente la tumba de Djehuty y comenzábamos
nuestro trabajo arqueológico en Dra Abu el-Naga. |
||||||
|
||||||
Saltando ahora al presente, hoy, a
media mañana, hemos cruzado a la otra orilla, a la de los vivos,
para visitar el templo de Mut, la diosa “madre”, junto al
templo de Karnak. Hemos tenido la mejor guía que pudiéramos
tener, la profesora Betsy Bryan, de la universidad Johns Hopkins. Lleva
ocho años excavando en el templo. Esta visita, además
de lo personal, tenía su razón investigadora, pues Betsy
ha descubierto un conjunto importante de bloques de Hatshepsut que conservan
intacto su nombre y su rostro. Ello se debe a que esta parte del templo
se desmanteló antes de que su memoria fuera perseguida, y su
nombre y rostro sistemáticamente golpeados y borrados de todos
los monumentos. Hemos aprendido y disfrutado todos mucho de sus explicaciones
tan didácticas sobre este peculiar templo, rodeado de un pequeño
lago y apartado del bullicio de la ciudad de Luxor y de las masas de
turistas que suele haber en Karnak. |
||||||
|