Hoy ha sido un día importante. Por un lado, parece que hemos solventado definitivamente el problema de los escombros en la cámara de Djehuty. Cuando creíamos que por fin podríamos cerrar el agujero del techo, surgía siempre un nuevo obstáculo. Pero esta vez las chapas de metal que ha ido soldando Fathi a medida que íbamos excavando hacia abajo han tocado roca. El problema se ha solucionado de la forma más segura y, a la vez, más estética, pues no tendremos que colocar ningún tipo de puntal de sujeción y la cámara se podrá ver totalmente diáfana. Carlos está muy satisfecho, y los demás también. Entre otras razones, porque retirando la tierra junto a las paredes puede verse que, como esperábamos, los relieves son de una calidad extraordinaria. Aunque sin duda habrá partes de la pared rotas, lo que quede será de gran belleza y de gran importancia para la egiptología y el estudio de los rituales funerarios en torno al año 1450 a. C.
Por otro lado, al final de la mañana ha salido a la luz lo que parece ser muy probablemente la entrada al patio de Djehuty. A unos 40 metros de la fachada hemos descubierto un muro de adobes perpendicular a los muros laterales del patio, del mismo grosor y utilizando el mismo tipo de adobes y el mismo mortero. La semana que viene podremos confirmar el hallazgo. De ser así, hoy habremos conseguido dos de los principales objetivos de la presente campaña, posibilitar la excavación de la cámara más profunda de la tumba y encontrar la entrada del patio de Djehuty.
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