Para seguir descendiendo en el pozo de Hery, hemos tenido que montar arriba una polea para poder sacar las espuertas con tierra. A media mañana, Ibrahim descubría dos entrantes que se abrían en los lados más cortos del pozo rectangular, en las paredes norte y sur. En ese momento nos encontrábamos a cuatro metros y medio de profundidad. Excavamos un poco más y ya pudimos asomarnos a su interior. Son dos cámara de metro y medio de largo. En su momento estuvieron bien talladas, pero ahora sus perfiles están bastante destruidos. Por supuesto, están colmatadas de escombros casi hasta el techo. Como no nos daría tiempo a excavar bien las dos salas en esta campaña, mañana taparemos el pozo y dejaremos esta tarea pendiente para el próximo año. Habrá que esperar. |