Nos levantamos a las seis de la mañana. Desayunamos, y a las siete estábamos ya en el yacimiento. El inspector, Abdeen, vive en Qus, por lo que ha tenido que levantarse hacia las cuatro y media para llegar a la hora. Está considerando la posibilidad de alquilarse una habitación por la zona para ahorrarse los desplazamientos diarios.
Lo primero que hemos hecho ha sido abrir la tumba de Nebamón y sacar todo el material de trabajo que guardamos dentro. Alí y Marga, con la ayuda de diez trabajadores, han montado las dos jaimas. Mientras, en la sala transversal de la tumba de Djehuty, Curro y “Parrita” (José Miguel Parra) han revisado los arcones especiales donde guardamos las mejores piezas halladas en campañas pasadas y han elaborado un listado para poder encontrarlas fácilmente. La restauradora, Pía Rodríguez Frade, ha estado con ellos comprobando el estado de las piezas y cómo estaban tratadas y envueltas.
Gemma y José Manuel han estado trabajando con los fragmentos de relieve guardados en cajas en el vestíbulo de la tumba, con el fin de separar, siguiendo criterios de estilo, los que podrían provenir de la tumba de Hery. También separamos los fragmentos de la tumba de Djehuty según estuvieran los jeroglíficos pintados de azul, rojo o amarillo, es decir, según provengan de una u otra inscripción dentro de la tumba. Además, guardamos en una caja aparte los fragmentos que pudieran venir de la estatua de Djehuty del vestíbulo, y que hoy se conserva en mal estado.
Al final de la mañana, Ana y José Manuel han revisado, con la pieza delante, algunos de los dibujos que Ana ha realizado en Madrid esta primavera y otoño, con un programa de dibujo vectorial partiendo de una foto digital. Marga ha comenzado a estudiar los ushebties que encontramos durante la campaña pasada.
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