Hemos cerrado la tumba. La tercera campaña ha terminado. Dentro de unos días, ya en España, comenzaremos poco a poco a poner en marcha el trabajo de gabinete, es decir, la organización y estudio de los materiales hallados y de la información arqueológica. El principal objetivo es publicar un informe preliminar en inglés de las tres primeras campañas. Además, publicaremos estudios específicos de algunas de las piezas más relevantes. Y para otoño está planeado un libro monográfico sobre el “Proyecto Djehuty” dentro de una serie que publica National Geographic.
Mientras algunos de los trabajadores que nos han acompañado hoy desmantelaban las dos jaimas, otros, dirigidos por Carlos Cabrera, han estado ocupados cubriendo la pirámide con adobes, arena y lienzos de tela “geotextil”. Esperemos que esta protección sea suficiente y resista un año. A pleno sol, Curro, Gemma, Marga y Carlos Spottorno han dado un último empujón a los materiales de los últimos días, clasificando e inventariando las bolsas de “varia”, y dejando para los primeros días del año que viene la cerámica, los huesos y el lino.
La puerta de entrada a la tumba de Djehuty se cerró con un grueso candado, se selló con el sello del Servicio de Antigüedades y se tapió con piedras y cemento. Dentro habían quedado guardados en cajas los principales materiales, clasificados por categorías: ushebtis, adobes con impronta, fragmentos de sarcófago, cerámica, conos funerarios, semillas, etc. Todo ordenado y en su sitio. Las numerosas cajas de materiales menos especiales las guardamos en la cuarta tumba, la de Nebamón, junto con el instrumental empleado en la excavación.
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