| Nos reunimos para desayunar en el
Hotel Marsam a las ocho de la mañana... |
¡Por fin todos juntos otra vez! Tras comentar
nuestras respectivas anécdotas de El Cairo y de Luxor, nos pusimos
rápidamente en marcha, con todo el día por delante. Como el Jueves y
el Viernes son días de fiesta en Egipto, el trabajo en la tumba no
empezará hasta el Sábado. Así lo hemos acordado con Mohamed
el-Bialy. No importa, todavía quedan trámites y compras que
realizar.
Entregamos el permiso de la policía obtenido en El
Cairo a Ibrahim Suleiman, que se encontraba en la oficina de los
inspectores de la orilla oeste. Desde allí fuimos a ver al Jefe de
Antigüedades de Luxor, Dr. Iahia Masri. Su oficina se encuentra en
la otra orilla del río, junto al Museo. Nos pasamos con él un par de
horas, bebimos un té, conseguimos su firma y un pase para que los
miembros del equipo podamos visitar los monumentos de la zona en los
ratos libres (¡Cuando los haya!).
Después de comer, fuimos a
Dra Abu el-Naga, para ver por fuera la tumba y sus alrededores.
Discutimos sobre las peculiaridades del terreno y por dónde comenzar
los trabajos de limpieza del exterior. La entrada a la tumba se
encuentra en una hondonada y, lógicamente, ha acumulado todo tipo de
basura de las casas vecinas.
Nos acercamos a visitar las
tumbas de Roy y de Saroy (TT 255 y 13 respectivamente), en Dra Abu
el-Naga, abiertas al público desde hace pocos meses, La primera
pertenece a la dinastía XVIII y la segunda a la época ramsida. Son
de un tamaño mucho menor que la que nosotros tenemos entre manos y,
por otro lado, no están decoradas con relieves, sino con pinturas,
recreando diferentes motivos de carácter funerario.
Cayendo
ya la tarde, comenzamos a andar desde allí hacia Deir el-Bahari. Nos
separamos de la carretera para adentrarnos por la necrópolis de
Asasif. Pasamos junto a la casa de Winlock, donde se hospedó la
misión del Metropolitan Museum of Art que tantos descubrimientos
fabulosos realizó en Deir el-Bahari a comienzos del siglo XX.
Subimos la colina de Khokha, pasamos a Qurna y alcanzamos una de las
tumbas de Senmut (TT 71), el oficial más influyente durante el
reinado de Hatshepsut. A pesar de estar muy expuesta a las
inclemencias del tiempo, todavía conserva en diversos lugares
resplandecientes restos de policromía. La persecución que sufrió su
memoria cuando cayó en descracia no ha impedido que su nombre pueda
intuirse debajo de las rascaduras malintencionadas. Desde allí
arriba nos asomamos al Rameseum para ver desde lo alto como los
últimos rayos de sol acariciaban sus columnas, tiñéndolas tenuemente
de naranja. |
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| Últimos
tramites |
¡Por
fin Djehuty! |
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| Cerca de Deir el-Bahari |
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VIDEO
(formato Quick Time, haz click AQUI para obtener
el programa) |
(haz click en la foto) |
El equipo en la tumba TT11 de Dra Abu
el-Naga Un primer
acercamiento a la tumba para establecer una estrategia de
trabajo para los primeros dias de excavación.
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