Mohamed el-Bialy se ha pasado un rato también hoy
por la excavación. Está muy contento con el progreso de nuestro
trabajo. Su colaboración y ayuda son fundamentales. Un proyecto como
el de 'Djehuty', de excavación, restauración y publicación de
monumentos antiguos en el extranjero, tiene pleno sentido sólo si se
plantea como un proyecto de cooperación entre los dos paises, el
visitante, en este caso España, y el anfitrión, Egipto. Tenemos
mucho que aprender unos de otros, tanto desde un punto de vista
profesional, como social y personal.
Hoy jueves era día de
paga. Nos vamos superando y hoy ha sido el más difícil todavía.
Pagar a cincuenta obreros, todos con nombres parecidos, pero cada
uno con un salario distinto no es tarea fácil. Los que acarrean las
espuertas de los escombros cobran 12 libras egipcias al día, unas
600 pesetas, es decir, unos 'nosecuantos' euros. Los que hacen el
trabajo fino y retiran la tierra con la azadilla cobran una libra
más. Los canteros que están construyendo el muro, considerados como
artistas, cobran 25. El precio de cada remolque transportado varía
en función de la carga: los de escombros se pagan a 20, el de arena
a 40 y el de piedra 17,5. El aguador nos ha subido su asignación de
10 a 15, porque ahora además aporta agua para la mezcla del cemento.
A una casa del pueblo le pagamos 40 a la semana para que nos sirva
te varias veces al día. Por supuesto, cuando terminemos la campaña
todos nuestros hombres recibirán un buen 'bakshish'.
Mientras
Margarita y José Manuel, junto con Alí, pagaban los jornales, Alicia
y Andrés curaban a dos de los trabajadores que se habían destrozado
la uña de un dedo picando la piedra para el muro. Alicia pudo poner
en práctica sus conocimientos de primeros auxilios cuando tuvo que
arrancarle la uña del dedo gordo del pie a uno de ellos. Y mañana
descanso. |
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| Un sarcofago
y otros |
Nuestra 'camerwoman' |
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| El socio egipcio |
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